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¿Para qué sirve un árbol genealógico?

¿Para qué sirve un árbol genealógico?

Un árbol genealógico es un diagrama que representa la ascendencia de una familia de forma ordenada, abarcando todas las generaciones posibles. A lo largo de la historia, los árboles genealógicos se han representado como diagramas de líneas y, en consecuencia, como esbozos de árboles, con ramas que representan la generación de cada individuo (o jerarquía, en las familias reales).

El árbol genealógico es un método muy útil para conocer nuestra historia y comprender el presente. Es interesante aprender cosas nuevas sobre nuestros antepasados, y nos anima a conocer mejor su importancia histórica.

Un árbol genealógico bien dibujado incluye a todos los parientes, primos, tíos, abuelos, tíos abuelos, tíos abuelos, tíos abuelos, tíos abuelos, tíos abuelos, tíos abuelos y tatarabuelos de cada generación. Este nivel de detalle cumple la función perspicaz del diagrama a la vez que proporciona una actividad estimulante y fortalecedora de las relaciones familiares.

El objetivo del árbol genealógico es:

  • Conocer mejor a los propios antepasados.
  • Conocer las enfermedades a las que podemos estar predispuestos.
  • Crear nuevos vínculos familiares.
  • Despertar el interés por el pasado.

Sirve para saber más sobre los antepasados

Para crear el diagrama del árbol genealógico, primero hay que investigar. Buscamos conocimientos sobre sus hermanos (nuestros tíos abuelos), bisabuelos y tatarabuelos de nuestros parientes más cercanos, especialmente nuestros abuelos.

Saber a qué enfermedades somos susceptibles es beneficioso

Mediante el estudio del árbol genealógico podemos descubrir las causas de muerte de los parientes que ya no están con nosotros y decidir si uno de ellos ha aparecido repetidamente por enfermedades terminales.

Mediante la observación, podemos determinar si nos afectarán enfermedades como:

  • Diabetes
  • Hipertensión
  • Cirrosis
  • Hepatitis
  • Cáncer
  • Trastorno de ansiedad
  • Trastorno depresivo
  • Alzheimer
  • Mal de Parkinson
  • Entre otras

Establecer nuevos lazos familiares

Tenemos una familia mucho más amplia de lo que pensamos. Cuando hacemos un árbol genealógico, nos encontramos con “ramas inexploradas”, si se nos permite la expresión. Siempre es una buena idea empezar a conocer a nuestros parientes lejanos después de haberlos identificado. Al fin y al cabo, ya tenemos algo en común con ellos: nos une una larga línea de sangre.

La gente suele programar grandes reuniones o vacaciones para fomentar el encuentro o la reunión con los parientes que están repartidos por el árbol genealógico. Son cosas que enriquecen nuestra vida y nos hacen sentir más cómodos en el mundo.

Despertar el interés por el pasado

La curiosidad crece de forma incontrolable cuando preguntamos por nuestros bisabuelos y nos enteramos de la conexión con los tatarabuelos. El árbol genealógico sirve para ordenar todos los datos que recogemos. Podemos escribir una monografía completa sobre y de nuestros antepasados, lo que nos hace querer formar parte del pasado de la familia.

Si tenemos suficiente tiempo libre, el árbol genealógico nos ayudará a encontrar a nuestros antepasados lejanos en el tiempo. Para nosotros, los acontecimientos históricos cobrarán un nuevo sentido, y nos intrigará la pregunta “¿Qué habría pasado si…?” que nos haremos ante una explosión de posibilidades que favorecerá (o no) nuestra estancia en el aquí y ahora.

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