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¿Cuáles son las funciones de los pulmones?

¿Cuáles son las funciones de los pulmones?

Los pulmones son dos órganos que están protegidos detrás de las costillas por el tórax. El de la derecha está a la derecha y el otro a la izquierda. Cada pulmón está dividido en lóbulos, que tienen tejidos blandos y aspecto de sacos ovalados unidos a la tráquea.

¿Cuáles son las funciones de los pulmones?

Los pulmones tienen dos funciones principales:

  • Introducir aire en el cuerpo para beneficiarse del oxígeno.
  • Deshacerse del dióxido de carbono que produce el cuerpo.

Introducir aire fresco en el cuerpo

Los pulmones se encargan de recibir el aire y transportar el oxígeno de éste a la sangre; como el oxígeno es un gas que mantiene los procesos bioquímicos del cuerpo, debe llegar a cada una de las células de todos los tejidos del organismo. La hemoglobina, que forma parte de la sangre, se encarga de transportarlo por todo el cuerpo.

El aire se inhala por la nariz, la boca o ambas a la vez para proporcionar oxígeno al organismo. La nariz es la vía respiratoria preferida, ya que el aire puede circular más eficazmente por ella que por la boca, lo que reduce la cantidad de sustancias irritantes que entran en los pulmones, a la vez que los calienta y humidifica.

Como la nariz sólo permite la entrada de una pequeña cantidad de aire, en condiciones en las que necesitamos una gran cantidad de oxígeno, empezamos a respirar por la boca, lo que nos permite recibir un mayor volumen de aire. Puede ser una situación muy estresante, sobre todo si se realiza un trabajo cardiovascular.

El aire entra en la tráquea, que es un conducto situado en el cuello y delante del esófago, después de entrar por la nariz o la boca. Los alimentos que consumimos pasan por el esófago en su camino hacia el estómago. La epiglotis, un músculo que sirve de “puerta” para evitar que los alimentos pasen a la tráquea, controla la dirección que deben tomar el aire y los alimentos.

Cuando la comida o el líquido llegan a la tráquea por error, el cuerpo responde con una tos vigorosa y espasmos, que son el mecanismo de protección del cuerpo para evitar el atragantamiento. El aire que entra en la tráquea se divide en dos tubos respiratorios llamados bronquios.

Los bronquios se dividen en tubos más pequeños conocidos como bronquiolos, que a su vez se dividen en pequeños sacos de aire conocidos como alvéolos pulmonares. Los alvéolos parecen racimos de uvas unidos a los bronquiolos. En un pulmón sano hay unos 300 millones de alvéolos. No funcionan todos al mismo tiempo; hay reservas para cualquier circunstancia.

Eliminación del dióxido de carbono

Los pulmones se encargan de eliminar el dióxido de carbono (CO2) del cuerpo como resultado de procesos bioquímicos. La operación tiene lugar en los alvéolos, que están rodeados de pequeños vasos sanguíneos conocidos como capilares, que forman una red alrededor de los alvéolos. Aquí, el oxígeno llega al torrente sanguíneo para apoyar los procesos celulares.

El dióxido de carbono (CO2) del organismo es sustituido por el oxígeno, sale de la sangre y llega a los alvéolos antes de ser expulsado de los pulmones. Para que el organismo funcione correctamente, el oxígeno debe entrar en el torrente sanguíneo a un ritmo regular y el dióxido de carbono debe salir del mismo a un ritmo regular.

Los pulmones también están revestidos de fibras nerviosas y contienen vasos sanguíneos. Las pleuras son dos capas finas que rodean el pulmón. Una de ellas forma el interior de la cámara torácica cerca de las costillas, mientras que la otra envuelve al propio pulmón. Cada pulmón tiene dos redes de vasos sanguíneos. Es posible que estos vasos sean arterias o venas.

Una red de vasos sanguíneos transporta la sangre a los pulmones y les suministra nutrientes, mientras que la otra red transporta el oxígeno al resto del cuerpo a través del corazón. La sangre arterial, que ha absorbido el oxígeno de los pulmones, vuelve al lado izquierdo del corazón para ser bombeada al resto del cuerpo.

Como todas las células de los tejidos y órganos del cuerpo han recibido oxígeno, la llamada sangre venosa vuelve al lado derecho del corazón para expulsar el dióxido de carbono y recoger oxígeno fresco.